Nuestra historia en forma de cuento...

Nuestra historia en forma de cuento...

- - -

Te cuento un cuento?

Érase una vez una joven muy guapa llamada Manuela. Tenía cuatro hijas a las cuales hacia los vestiditos a sus muñecas. Un día como buena andaluza, a Manuela, se le ocurrió vestir a las muñecas con trajes de flamenca. Para su asombro el resultado fue más que bonito. Así que decidió coger a una de las muñecas vestidas y presentarse en “galerías preciados” con intención de vender su idea. Una vez allí la encargada de ventas le gustó tanto la muñequita que le dio a nuestra Manuela un papel con un nombre y le dijo, marche a Madrid a la central de nuestra empresa y pregunte por la señorita Pili, ella es la jefa de ventas nacional.

Manuela preparó unas bolsas de plástico con su “Nancy” vestida de flamenca, cuando llegó a la central le llamó la atención la cantidad de oficinas separadas con pladur, tuvo que pasar una a una hasta llegar a encontrarse con Pili. Su corazón latía rápido y sus nervios era algo más que evidente, pero decidió pisar fuerte y pensó y por qué no? Para sorpresa de Manuela a la jefa de ventas le gustó la idea tanto que le hizo un pedido muy grande.

De vuelta a Sevilla, ella y sus hijas se pusieron manos a la obra, no tenían tiempo que perder, tenían muchas muñecas que acicalar, todas con sus flores hechas a mano con sus aritos colocados uno a uno y sus trajecitos en miniatura. Y el pedido fue entregado, dándole a nuestra bella joven dinero suficiente para hacerse con un local, así nace Azahares, una firma de trajes de flamenca. Fue en el 1971, hace 45 años, Manuela y sus hijas trabajaron duramente, y con esfuerzo y tiempo se trasladaron al centro de Sevilla en c/Cuna y además abrieron otra tienda en Huelva. Pasaron muchísimos años y Manuela se jubiló, dejando el negocio a sus hijas. El tiempo siguió pasando y tres de las hijas decidieron no seguir en el comercio. De ahí Azahares pasó a llamarse Lola Azahares, con tan solo una de las hijas, llamada Lola.


La protagonista de este cuento, mi abuela.
Yo, la tercera generación que forma parte de Lola Azahares.


Casi cincuenta años después, hemos vestido a la mujer con este maravilloso traje regional, evolucionando de la mano de la moda y siempre con pasión, pues algo tiene este mundo de lunares y volantes que nos hacen delirar.


A mi abuela y fundadora, a mis tres tías y a mi madre sólo tengo que daros las gracias. Primero por crear este mundo flamenco, por mantenerlo, cuidarlo y mimarlo y segundo porque desde niña habéis hecho que ame el traje de flamenca.
No dejo de aprender cada día y es todo un lujo que tu familia sea quien te enseñe.


María, 3ª generación de Lola Azahares

>